Lure Coursing

El lure coursing parte de un principio simple: la mayoría de los perros conservan, en mayor o menor medida, el instinto de caza y de persecución. Incluso aquellos que no pertenecen a razas tradicionalmente cazadoras sienten la motivación de correr, seguir y reaccionar ante un estímulo en movimiento.

Esta actividad simula la persecución de una liebre mediante un señuelo artificial que se desplaza por un recorrido diseñado específicamente para el perro. De este modo, el perro puede expresar comportamientos naturales de persecución y seguimiento sin la presencia de una presa real, en un entorno controlado y respetuoso.

Durante el coursing, el perro corre, observa, anticipa y toma decisiones, combinando velocidad y atención. El trabajo no se centra únicamente en la carrera, sino también en la capacidad de adaptarse al recorrido, cambiar de dirección y mantener la concentración mientras sigue el señuelo.

El coursing favorece el movimiento, la coordinación y la concentración, y contribuye a mantener al perro en buena forma física. Al mismo tiempo, ofrece una experiencia mental completa, ya que el perro puede canalizar su energía y su instinto de forma adecuada.

Al desarrollarse en espacios seguros y con recorridos adaptados, el lure coursing se presenta como una alternativa a la caza real, pensada para la seguridad y el bienestar del perro. Para muchos perros, es una auténtica válvula de escape que combina ejercicio, emoción y disfrute, siempre desde el respeto a su naturaleza.